Imagínate que tu habla, como adolescente argentino, a muchas instituciones no les parece adecuada para desenvolverte en la vida social. Ahora, pongámonos en el lugar de un joven de una comunidad aborigen: ¿Se encuentran en la misma situación que ustedes respecto al lenguaje? No, definitivamente no, porque los adolescentes, ustedes, adquirieron como lengua materna la lengua española, que en este caso es la lengua dominante y oficial en Argentina.
Desde el comienzo, la nación consideraba a los indios como enemigos de la patria, y no es hasta la reforma de la Constitución Nacional en 1994, que se los incluyó legalmente, en el artículo 75, inc. 17: "Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos, garantizar el respeto a la identidad y el derecho a una educación bilingüe y bicultural”.
Las organizaciones indígenas argentinas han luchado durante décadas y han tenido éxito en sus gestiones para que estas leyes se aprueben. El gran desafío actual consiste en su real implementación.
Las organizaciones indígenas argentinas han luchado durante décadas y han tenido éxito en sus gestiones para que estas leyes se aprueben. El gran desafío actual consiste en su real implementación.
Los problemas que se deben afrontar y resolver no son pocos y a menudo estas instituciones no cuentan con la cantidad y la calidad de los recursos necesarios para poder elaborar propuestas más efectivas. Por otro lado, el cambio de hábitos en la institución escolar no es tarea fácil. En muchas escuelas con alumnos indígenas, los docentes aborígenes que trabajan como maestros auxiliares (maestro idóneo) no son integrados al plantel docente como deberían. Sigue "flotando en el aire" la creencia de que es el docente indígena el que tiene que asimilar los criterios de los docentes no indígenas, olvidando que la propuesta original es la elaboración conjunta de criterios nuevos.
Los fenómenos de repitencia, deserción y desgranamiento son muy frecuentes en los establecimientos de educación indígena, no solo por los inconvenientes habituales en la escolarización de los sectores desfavorecidos y por las incompatibilidades lingüísticas, sino porque existe una incompatibilidad de modelos y expectativas entre la didáctica escolar y la socialización tradicional indígena.
Así, se presentan prejuicios como: el bilingüismo, en la que a los niños se los ha obligado a menudo a abandonar y defenestrar nada menos que su lengua materna. Todavía hoy perdura el mito (que la ciencia ha refutado contundentemente) de que hablar otra lengua en la casa puede “interferir” o “imposibilitar” el correcto desarrollo del español en la escuela; o que enseñarles sus lenguas es una manera más de estigmatizarlos, y que sean rechazados por la sociedad dominante.
Por ello, quienes sean bilingües subordinados en cualquier lengua "de prestigio" sabrán lo difícil que es expresar sentimientos y emociones en esas segundas lenguas, y la sensación de impotencia o desaliento que se siente al no poder transmitir lo que se desea con la sutileza, con la gama de matices y con el giro poético que un hablante puede lograr en su lengua primera.
En nuestra región, en la colonia La Lola, tenemos una escuela primaria bilingüe, donde se da mocoví. Escuela Primaria n°6111 "Martín Miguel de Güemes"

Pensemos en grupos y registren sus respuestas en sus carpetas:
1. Luego de los esfuerzos realizados por las comunidades aborígenes solamente existen en Santa Fe 3 escuelas secundarias bilingües. En los ámbitos que te movés:
¿Escuchaste alguna vez sobre los problemas que padecen las poblaciones originarias? ¿Te parece justa su situación?
2. Después de ver el video construí un texto argumentativo de menos de una carilla a partir de la frase enunciada por el antropólogo Alejandro López: "Hace unos añitos atrás sentían que ser aborigen era malo"
1. Luego de los esfuerzos realizados por las comunidades aborígenes solamente existen en Santa Fe 3 escuelas secundarias bilingües. En los ámbitos que te movés:
¿Escuchaste alguna vez sobre los problemas que padecen las poblaciones originarias? ¿Te parece justa su situación?
2. Después de ver el video construí un texto argumentativo de menos de una carilla a partir de la frase enunciada por el antropólogo Alejandro López: "Hace unos añitos atrás sentían que ser aborigen era malo"
Bibliografía:
- Censabella, Marisa (1999). Lenguas indígenas de la Argentina. Una mirada actual. Editorial Eudeba. Argentina.
- Laura Kornfeld. La Cultural Nº52, julio de 2013
1-Si, hemos visto noticias sobre la disputa de las tierras. Además, se trabajó sobre esta problemática en la escuela para el día de la diversidad cultural.
ResponderEliminarNos parece totalmente injusta las situaciones que han vivido y viven los aborígenes a lo largo de la historia y, lamentablemente, en el presente. Si bien en la Constitución Nacional hay un artículo que avala los derechos de las comunidades aborígenes, muchos de esos no se cumplen en la realidad. No se respetan sus culturas y tradiciones, se les quitan sus tierras, se utiliza la palabra aborigen como un insulto, entre otras cosas que hacen que se sientan excluidos, inferiores y discriminados hasta el punto de que ni ellos valoren su propia cultura perdiendo, por ejemplo, sus lenguas.
2-Desde la llegada de los españoles a América y su conquista, se ha considerado a los aborígenes como una etnia inferior. Por eso, es fácil entender la frase que ha dicho el antropólogo Alejandro López: "Hace unos añitos atrás sentían que ser aborigen era malo".
Luego de la conquista, el sometimiento y el etnocidio hacia las tribus aborígenes a partir del siglo XV, los pueblos originarios han sufrido un proceso de “invisibilización” que explica el desprecio y la desvaloración que han padecido sus manifestaciones culturales y religiosas. Esto trajo como consecuencia que sientan que ser aborígenes es algo que está mal, que son malos, provocando que muchos descendientes no se reconozcan como tales y no mantengan su identidad originaria.
Existen una serie de leyes que reconocen como pueblos indígenas a las comunidades que descienden de quienes habitaban América antes de la conquista europea. Además, en la Constitución Nacional se distinguen los derechos que les corresponden. Sin embargo, en la práctica esto no siempre se cumple. En general, los pueblos indígenas viven en la pobreza, se los juzga por cómo viven basados en sus propias creencias, valores y prioridades, no tienen acceso a los servicios sociales y se los desplaza de sus tierras, muchas veces de manera violenta, con el objetivo comercial de explotar los recursos naturales.
Actualmente, sin embargo, se ha producido un gran avance en relación con la necesidad de respetar los derechos humanos de los grupos minoritarios. En el caso de las comunidades indígenas, se planteó la necesidad de transformar la realidad injusta que estaban padeciendo y los cambios fueron propuestos de parte de los propios aborígenes ya que así se respetaba su visión del mundo.
El mundo, sobre todo Argentina, está constituido por miles de culturas diferentes y todas estas deben ser reconocidas, apreciadas y, sobre todo, respetadas porque, más allá de ser parte de la riqueza de un país o de un continente, representan a grupos de seres humanos que tienen el derecho de poder ejercer las creencias, valores y tradiciones que deseen. Y, por sobre todas las cosas, debemos realizar un trabajo de descolonización en el cual nos planteemos realmente si una cultura es mejor que la otra y si eso nos da el derecho de discriminar o sentirnos superiores ante una persona que es diferente a nosotros. Claramente, nos es así.
ALUMNAS: Iara Bruscoli, Daiana Dovis y Fiorella Walker.
1- Sí, hemos escuchado sobre las problemáticas de los aborígenes en los diferentes medios de comunicación y muy pocas veces desde la voz de ellos, a raíz de algunos encuentros con fines educativos o por medio de disertantes que han estudiado y convivido en comunidades aborígenes. La realidad de los pueblos originarios no es la que ellos desearían estar atravesando, eso es seguro. Desde el marco jurídico legal, seguramente hay falencias que facilitan las injusticias hacia las comunidades aborígenes.
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ResponderEliminarVamos con un camino, los que dejaron…los que se fueron
En el siguiente escrito se tratará de abordar la temática sobre los pueblos originarios que habitan en la Región argentina. Para poder elaborar el presente texto se tendrá como referencia el siguiente video: Pueblos originarios III- Pueblos del Gran Chaco (Parte I) extraído de la plataforma virtual Youtube, propuesto por la cátedra de Lengua y Literatura. La importancia de poder debatir y opinar acerca de estos temas radica en aquellas cuestiones legales que el estado argentino fue omitiendo durante siglos, dando como resultado la marginación de los pueblos originarios que habitan en el territorio del país.
El problema del indio, del aborigen o de los pueblos originarios o como quieran llamarlos, tiene su génesis allá en la época de la conquista en todo el territorio del suelo americano, originando allí los primeros etnocidios que luego la historia oficial se encargó de narrar. Siempre justificando cada acto en pos del progreso y la civilización, por un lado, mientras que el adoctrinamiento religioso se impartía en simultáneo. En la actualidad, diferentes grupos aborígenes como los mocovíes, los guaraníes, los mapuches, los tobas, entre otros fueron desplazados de sus respectivos territorios por el avance de la civilización y el progreso, llevándolos a zonas inhóspitas donde la ayuda suele ser escasa y los derechos inexistentes. Esta realidad se debe a las no gestiones por parte de las políticas de estado del territorio argentino donde el resultado fue marginar a los pueblos originarios de todo tipo de garantías que dicta la Constitución de la Nación Argentina, como el derecho a la vivienda, a la salud, al trabajo digno, la vestimenta, el alimento de todos los días y una educación de calidad, por nombrar los más básicos. La cultura aborigen es distinta a la de los habitantes que habitan en las urbes o en las zonas rurales del vasto territorio argentino. Por lo que no se les puede exigir entrar a la vorágine del día a día, del sistema capitalista en el cual ni si quiera aquellos que pertenecen al mismo viven con holgura. Al punto de no darles una opción digna de vida, hoy en día son pocos los nativos que saben la lengua de su comunidad y tratan de enseñarlas en las escuelas para que no se pierda, de esta manera se genera el bilingüismo en diferentes zonas del país donde ellos habitan. En la era de la mentalidad abierta, el respeto a la opinión y manera de vivir diferente y de aceptar al otro tal cual es, pareciera el momento justo de integrar de una buena vez a los aborígenes al sistema, pero respetando su cultura y formas de vida. En la actualidad, la educación para los pueblos originarios avanzó en cierta medida, en el punto de poder enseñar su lengua nativa a las nuevas generaciones. Este movimiento educativo por llamarlo de alguna manera fue producto de las luchas de los aborígenes por una educación de calidad e igualdad, ni mejor ni peor, distinta.
La vergüenza que puedan llegar a sentir los aborígenes nativos de identificarse como tal es producto de la discriminación sistemática por parte de las sociedades que habitan el mismo suelo argentino. Este proceso de cambio seguramente no será fácil para ninguna comunidad aborigen, tendrán que buscar las herramientas y estrategias para luchar en desventaja contra una sociedad cada vez más intolerante y susceptible ante los cambios, que a su vez los demanda a gritos. Ese retraimiento por develar su verdadera identidad como aborigen sólo la pueden entender aquellos que sufrieron los destrato discriminatorios por el hecho de ser un nativo de un pueblo originario ante la mirada de una sociedad indiferente.
ResponderEliminarEn conclusión, podría decirse que el problema de las comunidades aborígenes es un inconveniente en las agendas de las políticas de estado que se han negado a incluirlos durante siglos, e hicieron la vista hacia otro lado para aislarlos del “progreso y la civilización”. Por todo esto, es importante que la sociedad entienda que los aborígenes autóctonos del territorio argentino cuentan con derechos iguales a todos los que habitan el mismo suelo. Y todo aquello que no se hizo por y para ellos, en las generaciones pasadas, a partir del presente en el cuál se debate y se pone sobre la mesa éstas problemáticas, se puede gestionar y avanzar para que sus futuras generaciones puedan tener un mejor bienestar en el territorio argentino, donde sus voces se escuchen y los derechos se cumplan.
Bibliografía:
Canal Encuentro. (25/01/2011). Pueblos originarios III – Pueblos del Gran Chaco (Parte I). Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=Bp3FT4AR8Y0
Alumnos: Daiana Bianchi; Julieta Lorenzón; José Pérez; Gustavo Wilhelem.
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ResponderEliminar1- He escuchado sobre el problema que tienen las comunidades aborígenes, particularmente en la inserción de los chicos en las escuelas debido al uso de su lengua madre y por no ser tenidos en cuenta en esa cuestión. Y me resulta totalmente injusta dicha situación porque ellos merecen el mismo derecho a la educación como cualquier otro ciudadano argentino y se la debe garantizar, en este caso a través del bilingüismo, que sea incluido. Además se los haría sentir parte de la sociedad, sin vergüenza y con las mismas posibilidades.
ResponderEliminarEstudiante: Natalia Ferezin.
ResponderEliminarLamentablemente en nuestra sociedad no son tenidos en cuenta los habitantes nativos, los aborígenes, muy por el contrario, se los margina y se los discrimina de tal manera que se lo humilla haciéndolos sentir inferiores, utilizándolos para trabajos duros con escasa remuneración, y hasta asesinados por pensar que es mejor que estén muertos.
Es triste, para esos pueblos, vivir así despreciados, cuando en realidad deberían ser considerados y valorados como nativos de un lugar, quienes conocen el territorio de manera muy particular, cada recoveco del espacio, con su flora y fauna, con una lengua que los identifica como pueblo con identidad. Y triste debería ser para todos, porque un pueblo sin identidad es una voz menos para expresar lo que siente y lo que sabe.
Penoso es que sientan, muchas veces, que ser aborigen es sinónimo de vergüenza, de desprestigio, de sentirse inferiores al resto, específicamente, al hombre blanco. Y que vivan con miedo que en cualquier momento pueden venir por ellos para llevárselos y eliminarlos.
Como sociedad no debemos permitir la discriminación, en este caso particular, a una etnia diferente, la cual tiene todo el derecho de expresión, de tener su propia lengua con la que cuenten todas sus costumbres, creencias, sentimientos. Solo así tendremos una sociedad más justa y más equitativa, donde la reivindicación y el respeto sean los sinónimos de ser aborigen.